Guerra de en las plataformas digitales! La Bronca entre Perplexity y Amazon está en marcha.
Comet compra en Amazon, Amazon lo bloquea. El conflicto real: quién controla la experiencia cuando un agente actúa en nombre del usuario en plataformas ajenas.
Imagina la escena: Por un lado, tienes a Perplexity AI con su navegador estrella, #Comet. Este navegador funciona como un asistente de inteligencia artificial superlisto que no solo te ayuda a buscar, sino que también puede hacer compras automáticamente por ti, por ejemplo, en Amazon. Pero claro, a Amazon no le ha hecho ninguna gracia. Así han bloqueado a los de Perplexity y les han mandado un cease and desist. ¿Por qué el enfado?
El Lado de Amazon: Fraude y mala experiencia Amazon dice que el asistente de Perplexity está actuando como un “agente secreto”. Lo acusan de fraude informático porque, según ellos, la IA no avisa claramente al usuario cuándo está a punto de pulsar el botón de comprar. Además, argumentan que degrada la experiencia de compra (porque no es el usuario navegando libremente), y genera riesgos de privacidad (esto es cierto).
El Lado de Perplexity: Intimidación y derechos de usuario Perplexity, por su parte, dice que esto es un intento de Amazon de meter miedo y de limitar lo que los usuarios pueden hacer. Aseguran que son súper seguros (🙄): las contraseñas para comprar se guardan en tu propio dispositivo, no en los servidores de Perplexity. ¡Máxima privacidad! Ya hablaremos de la diferencia entre instrucciones y contexto en otro momento, que es el punto débil de los navegadores agénticos. Van más allá y acusan a Amazon de ser un “matón corporativo”. Según Perplexity, a Amazon lo que realmente le preocupa es proteger sus ingresos publicitarios, ¡y los derechos del usuario les dan igual!
La verdad es que Amazon ya le ha puesto el candado a otros bots de IA (como los de Google, OpenAI y Meta) y, de hecho, ellos están desarrollando sus propias herramientas de IA para comprar (como ‘Rufus’ y ‘Buy For Me’). Esta disputa es el ejemplo perfecto del gran conflicto digital de hoy: Por un lado, están las IA que necesitan acceder a la web libremente para hacer cosas por ti. Por el otro, están las plataformas gigantes (como Amazon) que quieren tener el control total de la experiencia y proteger su negocio.
Esta pelea va más allá de solo dos empresas. Pone sobre la mesa preguntas importantísimas para todos nosotros: ¿Cómo de transparentes deben ser los asistentes de IA? ¿Quién tiene el control: la plataforma o el usuario (con su agente de IA)? ¿Cómo se protege nuestra privacidad en el e-commerce automatizado?
Lo que salga de aquí podría sentar un precedente legal y definir cómo vamos a interactuar con los asistentes de IA cuando compremos online en el futuro.