Mi segundo cerebro es una IA (y funciona!)

Claude Code con acceso a mis archivos y herramientas actúa como sistema operativo personal: la interfaz es lenguaje natural, el control sigue siendo mío.

Mi segundo cerebro es una IA (y funciona!)

Llevo una semana trabajando con Claude como asistente personal. No el chatbot web que todos conocemos, sino una versión que vive en mi terminal y tiene acceso a mis archivos, mis proyectos, mi sistema de tareas.

  Qué es exactamente

  **Claude Code** es una herramienta de línea de comandos que permite a Claude interactuar con tu ordenador. Puede leer archivos, editarlos, ejecutar comandos, buscar en tu código. Pero lo interesante no es eso, sino lo que construyes encima.

  Lo que hemos construido juntos

  He ido creando lo que se denominan "*skills*": instrucciones específicas que **Claude** sigue cuando las invoco. Tengo skills para:
  • Gestionar mi sistema de tareas, estoy dejando de usar Things, un gestor de tareas “tradicional” y me he pasado a un sistema más operable en Obsidian
  • Transcribir reuniones y extraer acciones automáticamente
  • Crear borradores de posts (como este)
  • Revisar código antes de un commit cuando me pongo a programar
  • Planificar implementaciones complejas
  • Reportar mi timesheet automáticamente
  • …Cada skill tiene su lógica, sus pasos, sus criterios de calidad. Claude las ejecuta, pero el diseño y el control es mío.

  Conectado con mis herramientas de trabajo

  La magia está en las integraciones. He conectado Claude con:
  • Gmail y Calendar (Google Workspace): puede leer mis correos, crear eventos, añadir recordatorios
  • Drive: accede a documentos y propuestas que tengo en la nube
  • Teamwork: mi herramienta de gestión de tiempo y proyectos donde reporto horas
  • Hubspot: para actualizar el CRM cuando avanzan las oportunidades comercialesTodo esto mediante MCP (Model Context Protocol), un estándar abierto de Anthropic que permite a los modelos conectarse con servicios externos de forma segura. Ya hablamos de esto en un artículo hace un tiempo.

  La vida real

  El domingo tenía el inbox del correo hecho un desastre. Le dije a Claude: "ayúdame a limpiar la bandeja de entrada". Estuvimos trabajando durante la siguiente hora:
  • Revisó mis emails pendientes uno por uno
  • Me preguntó qué hacer con cada hilo importante
  • Archivó los que ya no necesitaban acción
  • Actualizó los contextos de tres proyectos con información que estaba en los emails
  • Creó un proyecto nuevo completo (cliente, contexto, documentos) a partir de un hilo con un prospecto
  • Añadió un evento al calendario con la ubicación y el programa de una jornada a la que voy esta semana
  • Creó un recordatorio para el lunes siguiente
  • Guardó todo esto como logs, para saber qué hemos hecho y cuándoAl final de la sesión, mi inbox tenía un solo email pendiente: una newsletter que quería leer con calma.

  Lo que funciona (y lo que no)

  Funciona muy bien para:
  • Tareas estructuradas con criterios claros
  • Búsqueda y síntesis de información en mis archivos
  • Primeros borradores que yo luego edito
  • Automatización de flujos repetitivos y aburridos (como reportar horas)
  • Filtrado de emails y actualización de contextoFunciona peor para:
  • Decisiones que requieren intuición de negocio
  • Creatividad genuina (sigue siendo un buen sparring, pero tengo que estar al lado)
  • Cualquier cosa que requiera contexto social que no está en los archivos

  El "segundo cerebro" no es metáfora

  Mi vault de Obsidian tiene archivos de contexto que Claude lee al empezar: quién soy, cómo trabajo, qué proyectos tengo activos, cuál es mi estilo de escritura. Cuando le pido que me ayude con algo, ya sabe el contexto. No empezamos de cero.

  Es como tener un asistente que recuerda todo lo que le has contado. Pero sin el problema de que se vaya de la empresa y se lleve el conocimiento.

  ¿Cuánto recuerda?

  Una de las limitaciones de los modelos de lenguaje es la "ventana de contexto": la cantidad de información que pueden tener presente en una conversación. Aunque los modelos actuales pueden manejar documentos enormes, todo lo que no esté en esa ventana simplemente no existe para ellos. La solución que hemos encontrado es híbrida: el conocimiento permanente vive en archivos de texto (contexto de proyectos, preferencias, histórico de actividad), y Claude los lee cuando los necesita. Lo que pasa en la conversación se guarda en logs.

  Es como la diferencia entre la memoria de trabajo y la memoria a largo plazo: una está en tu cabeza ahora mismo, la otra está en tu disco duro esperando a ser consultada. No es perfecto. A veces hay que recordarle cosas o pedirle que relea un archivo. Pero funciona sorprendentemente bien.

  Esto es un sistema operativo (del presente)

  Si lo piensas, lo que estoy describiendo es un sistema operativo. No en el sentido técnico de gestionar hardware, sino en el funcional: una capa que coordina mis herramientas, mis datos y mis flujos de trabajo. La diferencia es que la interfaz es lenguaje natural.

  En lugar de hacer clic en iconos o memorizar atajos de teclado, le digo lo que quiero. "Prepara el timesheet de esta semana". "Busca los emails de Claudia sobre el proyecto XXX". "Crea una tarea para el viernes". El sistema entiende el contexto y ejecuta.

  La ironía del terminal negro

  Hay algo contradictorio, pero que me encanta, en todo esto. Estamos hablando de la tecnología más avanzada que existe, modelos de lenguaje entrenados con cantidades obscenas de datos y computación... operados a través de una ventana negra con texto blanco. Como el MS-DOS de los 80. C:\>.

  Es que resulta que el texto es la interfaz más flexible que existe. No necesitas diseñar botones ni menús. No hay curva de aprendizaje de una aplicación nueva. Solo tienes que decir lo que quieres en tu lengua materna.

  Pero esto es temporal.

  El futuro (que ya se ve desde aquí)

  Lo que estoy haciendo manualmente, conectando piezas y escribiendo instrucciones, acabará integrado en los sistemas operativos. Y será mucho más natural.

  Imagina:
  • Modelos ligeros en local para tareas rápidas y privadas, sin enviar datos a ningún servidor
  • Modelos grandes en la nube cuando necesites potencia de análisis o generación compleja
  • Interfaces multimodales: hablar con tu ordenador, mostrarle la cámara, que te escuche mientras piensas en voz alta
  • Disponible en cualquier dispositivo: el móvil, el portátil, la tele, el asistente doméstico, el cocheNo es ciencia ficción. Todos estos componentes ya existen. Solo falta que se integren de forma coherente. Google y Microsoft (y suponemos que Apple ) están trabajando en esto. La pregunta no es si ocurrirá, sino cuándo y quién lo hará mejor.

  El cambio real

  No es que trabaje menos. Es que trabajo diferente. Las tareas que antes me daban pereza (organizar, documentar, revisar, reportar horas) ahora fluyen. Las que requieren mi juicio siguen requiriendo mi juicio, pero llego a ellas con mejor contexto.

  La IA no me sustituye. Amplifica lo que ya sé hacer.

  Y esto es solo el principio.