Seguimos con la serie sobre cómo voy incorporando herramientas de IA en mi día a día.

Seguimos con la serie sobre cómo voy incorporando herramientas de IA en mi día a día.

Hoy toca uno de esos usos que marcan la diferencia sin darte cuenta: tener a mano lo que se dijo (y lo que se quiso decir) en esas reuniones que se acumulan como gremlins después de las doce.

Si te pasa como a mí, que vives saltando de proyecto en proyecto, este truco puede ahorrarte más de un dolor de cabeza. Y lo mejor: solo necesitas grabar y dejar que la IA trabaje por ti (bueno, y haber estado atento en la reunión, claro).

Te cuento cómo lo hago con NotebookLM.