Seguimos con la serie sobre cómo voy incorporando herramientas de IA en mi día a día.

Seguimos con la serie sobre cómo voy incorporando herramientas de IA en mi día a día.

Hoy no va de automatizar, ni de ahorrar tiempo, ni de generar textos como churros. Hoy va de pensar.

Porque la IA, bien usada, no solo ejecuta: también acompaña, ordena, reta, y hasta te hace las preguntas que tú no te haces.

Si alguna vez has sentido que una idea se te escapa, que no sabes por dónde empezar o que estás pensando en bucle sin avanzar, este uso te puede cambiar la partida.

Aquí te cuento cómo la IA se ha convertido en ese “alguien” que me ayuda a pensar mejor. Aunque no sea alguien.